En tiempos de redes sociales, teléfonos inteligentes y comunicación global semi-instantánea, era sólo natural que las actividades exclusivas del "mundo real" se tradujeran en acciones digitales. El
slacktivismo es sólo uno de los tantos hijos de los medios sociales; y para aquellos y aquellas que no se encuentran familiarizados con el término, slacktivismo viene de la mezcla de slack (holgazán por su significado en inglés) y activismo. ¿Pero de qué se trata realmente el slacktivismo? Bueno, déjenme decirles que no es nada ajeno a todos(as) nosotros(as). Y es que es muy probable que hayan visto una imagen que diga "Dame un me gusta si estás en contra del maltrato infantil", o quizá un "RT (al más puro estilo tuitero) para apoyar x o y causa".
Dichas imágenes o estados promueven o repelen una causa en sí, pero de hecho no realizan una acción realmente tangible o que vaya más allá de unos cuantos clicks.