Hoy quiero agradecer,
por lo bueno,
lo que ha llegado,
y aquello que me ha dejado.
Quiero agradecer por lo que permanece,
por lo que en mis manos florece,
y por lo que en mi mundo reverdece.
En años recientes se ha investigado mucho sobre los efectos ( y beneficios!) del abrazo y en la salud de hombres y mujeres. Y es que aparentemente ellos y ellas reciben dicha muestra de cariño de distinta manera, tan es así que según el Instituto Kinsey, los hombres que abrazan más seguido a su pareja son 3 veces más felices que aquellos que no lo hacen. Para nosotras, el abrazo mejora considerablemente los niveles de oxitocina, la hormona de la vinculación afectiva; la cual a su vez reduce la presión sanguínea y con esto nuestras posibilidades de padecer de enfermedades del corazón.