Conforme crecía, me pareció que lo único que podía hacer era que la gente huyera de mí. Mis miedos, mis neurosis, y mis rarezas lograron que me detestara. Todo lo anterior hacía que entrara en depresión, pasara por desórdenes alimenticios, y co-dependencias.¿Por qué no puedo ser más delgada? ¿Más bella? ¿Más inteligente? Siempre me preguntaba lo mismo. Luego, comencé a cambiar las preguntas: ¿Qué crea esta aura, ésta vibra de auto-confianza? ¿Qué tienen esas mujeres que yo no tengo?
Muy pronto obtendría mi respuesta, y en ese mismo instante mi vibra cambiaría. Y es que mi recién obtenida seguridad en mí misma puso mi mundo de cabeza - mi carrera, mis relaciones, mi salud.

