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Michelle & Evelyn



miércoles, 4 de septiembre de 2013

El valor de crear mi propio camino

"¿Qué está estudiando? ¿Cuánto le falta para terminar la carrera?" preguntas que surgen en reuniones familiares y con conocidos. Hace más de un año, la pregunta resultaba incómoda porque me hacía sentir insegura. Hoy, puedo responder a éstas preguntas tranquilamente.

Antes creía que para sentirme bien y ser exitosa, debía estudiar alguna carrera la cual me diera mucha estabilidad económica, y hasta llegué a verme como una ejecutiva en el mundo del comercio y de las aduanas, trabajando en una oficina casi todos los días. Estaba muy equivocada, no era lo que realmente quería, era lo que creía querer. Pero, ¿por qué así? Diría que porque escogí una carrera por conveniencia (sí, revisé y comparé salarios de profesionales ya graduados, busqué la oferta laboral; y había bastante). No voy a decir que odiaba la carrera porque no es así, me parecía interesante y aprendí mucho durante los años que la cursé, pero no me enamoraba.

Empecé a trabajar para tener independencia económica y costearme los gastos universitarios. Como estudiaba y trabajaba, iba despacio como cualquier estudiante de universidad estatal que intente balancear estudio y trabajo. Lo hice así por varios años, hasta que un día me cansé, vi lo que no había querido ver antes. No me veía a mí misma trabajando encerrada en una oficina, ni por seis años menos durante cuarenta. Entonces dejé de ir a clases por motivos de salud y citas médicas, hasta que un día decidí no volver. Me sentí bien, sentí paz. Al principio me dolió todos los años que invertí en algo que realmente no quería, sin embargo entendí que para estar bien no precisaba de un título, porque ése cartón no representa quién soy, ni me iba a hacer felíz. Entré en razón, luego de hablar con mi padre al respecto, de que necesitaba tiempo para mí, encontrar lo que en verdad quiero encontrándome a mí misma.

¿Alguna vez ha hecho algo que le haga sentir libre? ¿Pleno? ¿Con pasión por lo que hace? ¡Eso es! ¡Justamente eso es lo que quiero! Quiero eso no como un escape, sino como un estilo de vida; disfrutar todo los días de la que sea mi profesión, sentirme viva.

Sí, asusta un poco el dejar atrás todo lo familiar, conocido y seguro; pero me asustó más la idea de hacer algo que no me hacía sentir bien, ni me sentía yo misma. Aún no encuentro el camino profesional que debo seguir, y no me molesta. Poco a poco el camino a seguir va apareciendo, no tengo prisa, disfruto de todo lo que la mejor universidad me enseña día a día: la vida. Me encuentro en una etapa en la que me siento muy bien, rodeada de gente increíble -gente que si hubiera seguido el camino por el que iba hace unos años no me habría cruzado con ellos(as)-, tengo energía positiva a mi alrededor; estoy aprendiendo y llenándome de lo que más me gusta. Vivo mi vida a mi manera, a como lo dicta mi corazón y no la sociedad o alguien más. Y lo más importante, no me asusta empezar de nuevo, formar mi propio camino, ni aventurarme a lo desconocido.



¡Namasté!









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