Sin embargo, dentro de nuestro privado círculo de nexos sociales y afectivos, muchas veces no tomamos decisiones correctas y albergamos a personas que: a) no desean nuestro bienestar, b) nos dañan (emocional, física o de cualquier otra manera), c) dependen de nosotros para estar bien y d) ¿todas las anteriores?
Cuando topamos en nuestras vida con personas así, es usual que no nos demos cuenta del perjuicio que nos ocasionan éstas, pues ya hemos establecido un vínculo afectivo con dichos individuos y es hasta muy probable que les hayamos hecho nuestro(a) mejor amigo(a) o inclusive nuestra pareja sentimental.
El problema surge cuando éstos sujetos irrumpen en nuestro espacio para ya sea jugar con nuestras emociones o generar conflicto. Es decir, cuando se quitan la piel de cordero y vemos el lobo que estaba debajo.
¿Qué hacemos? No es cualquier persona. ¿Qué tal si era una pareja de años o una mejor amiga?
Bueno, podríamos perdonarlo(a) y seguir adelante. Después de todo, cualquiera se equivoca.
Ok, sigamos adelante, ¿y pero si ésta persona se convierte en un constante generador de problemas y situaciones tóxicas?
Es en este punto donde debemos valorar los siguientes puntos:
- ¿Qué tan valiosa es su amistad? Evidentemente éste valor no se puede traducir en beneficios económicos,sino más bien, en un beneficio emocional mutuo.
- ¿Ser su novio(a) me hace feliz, o sería más feliz solo(a)? Por algo dicen que a veces "mejor estar solo, que mal acompañado."
- ¿Ésta persona me hace daño? Importante aquí es cuestionarse los pros y contras de mantener una conexión emocional con dicho sujeto. ¿De qué sirve seguir cerca de él/ella si constantemente me hace sentirme mal o hablo con otros de ésta persona utilizando términos impregnados de resentimiento y dolor?
Dejar ir es una de las cosas más difíciles que me ha tocado aprender en mis tiernos veinticinco años de vida. He amado a personas que no aportaban nada bueno en mi vida y que supieron destrozar mis sentimientos sin consideración alguna a los años de estar a mi lado y del afecto que les brindé en su momento, sin embargo; he aprendido que arrepentirse de ese valor afectivo entregado ya no sirve de nada y que lo mejor que pude haber hecho fue sacarlos de mi vida. Permanentemente.
Finalmente, no creo eso de "quien te quiere no te hiere" o su contraparte, "quien te quiere te hiere". Creo en esto:
Quien te quiere de verdad algunas veces te va a herir, pero por el hecho de ser humano. No porque quiera hacerlo. Pues si te quiere en realidad aprenderá de su error y no habrá una próxima vez.
Gracias por leer hasta aquí y los invito cordialmente a compartir sus opiniones allá abajo ↓ ...


me gusto mucho y creo que todos hemos tenido relaciones tóxicas en algún momento de nuestras vidas, esto nos ayuda a reflexionar sobre la necesidad de apartarlas de nuestra vida y tomar el valor para hacerlo
ResponderBorrarGracias! Eso pretendía exactamente, generar reflexión respecto a esas relaciones. Saludos :)
BorrarEstoy pasando por ello, dejo ir....lo sabes y lo sientes dentro, sabes que solo existe este camino, dejar ir...porque es la única manera de salvarte emocionalmente.
ResponderBorrarGracias
Con gusto.
ResponderBorrarQue estés bien.
No estás solo/sola :)