Debo decir que aunque ya no puedo salir de compras como lo hacía antes, y a pesar de que debo apegarme fielmente a mi presupuesto, me siento mejor que nunca, ¡me siento libre! Pude disfrutar de la navidad en familia, pasar más tiempo con las personas que amo, he podido disfrutar más de mi tiempo a solas, he podido disfrutar del calor del sol y la brisa en las mañanas acostada en el césped mirando las nubes pasar. ¡Eso es disfrutar!
He podido disfrutar más de cada respiro, de cada día. No hay rutina. No tengo que levantarme a la misma hora para hacer algo que me alteraba. Ya no tengo que conformarme con ver el bello día veraniego por la ventana, ahora puedo vivirlo afuera.
Sé que no es fácil cuando ya se tienen gastos fijos, el estar desempleado y con un presupuesto limitado, pero he aprendido a disfrutarlo, sobre todo porque no es la primera vez que me encuentro una situación similar. Estos momentos son los que más disfruto, los momentos en los que puedo realmente disfrutar del hecho de que el dinero no lo es todo, de que en verdad hay cosas más importantes.
Y es que estar viviendo en un presupuesto no implica que no se pueda hacer nada divertido, de hecho puede resultar incluso más saludable. ¿No hay dinero para el gimnasio? Pero hay más tiempo para salir a caminar o a correr, hacer yoga al aire libre en el jardín. ¿No se puede ir a restaurantes tan seguido? Se puede comer más saludable y evitar el comer compulsivamente. Esos son solamente algunos ejemplos. Todo depende de nuestra perspectiva.
Este es el momento de apreciar todos esos detalles de la vida, de no pasar por alto todo lo bueno, todas las lecciones, oportunidades. Disfrutar de esta libertad del mundo laboral, que de cuando en cuando no cae nada mal y es necesaria para reconectarnos y simplemente vivir, no solamente existir.
Y si están pasando por una situación parecida, no se desesperen que todo va a estar bien, el camino irá apareciendo poco a poco, y de momento disfruten la simpleza de vivir, del lado bueno y positivo de las cosas.
¡Namasté!



Que ricoooooooooooooooooooooo!!! Me imagino la felicidad sin duda jejeje y campeona que se decidió por hacer lo que deseaba. Sin duda hay que ajustarse pero hay cosas que no tienen precio: ver las nubes tirada en el cesped... ver el atardecer afuera... en fin, good for you!!! hehehe
ResponderBorrarAdemás el tiempo en familia estas festividades que pasaron, NO tiene precio tampoco.
Un abrazo y que siga la felicidad :)
^.^ Sí!! Bastante felicidad! No se le puede poner precio a todos esos detalles, sobre todo cuando cuerpo, mente y alma lo piden a gritos!
BorrarGracias! que así sea, que siga la felicidad! Un abrazo Palas! :)
Que envidia.... De veras muy chevere lo que te has decido hacer.. Me encuentro en una situación similar,ya que quisiera poder disfrutar de eso tan maravilloso que comentas, ver las nubes tirada en el césped, disfrutar del sol, la familia , los amigos sin tantas prisas ni tanto cansancio.. Pero he pospuesto mucho el asunto. Ahora espero cumplir con hacerlo en 5 meses, renunciar y simplemente vivir una vida sencilla
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