El pasado domingo 15 de diciembre fue la última presentación del año de la puesta en escena, "El pescado indigesto", ejecutada por el grupo Teatro Guadaña y dirigida por Rubén Garro.
Tuve el placer de estar en aquella última función, y para la publicación de esta semana, quiero darme a la tarea de brindar una breve reseña de la experiencia.
El Teatro Guadaña, una tropa actoral reconocida a nivel local y perteneciente a la Universidad de Costa Rica, nos presenta una puesta escena de la famosa obra teatral "El pescado indigesto", escrita en 1953 por el guatemalteco Manuel Galich. Dicha obra, como casi todo lo escrito por Galich, se tiñe de denuncia social y sátira para contar una historia que se desarrolla de forma tragicómica y nos deja con un buen sabor de boca, a la vez que siembra en nosotros la semilla de la consciencia y el despertar a una realidad contaminada por las pasiones humanas.
Para esta puesta en escena, Garro nos presenta a los jóvenes actores Oscar Salas, Felipe Barboza , Narel Ramírez y Shannen Badilla, quienes interpretan a Artotrogus, Mamurra, Clodia Pulcer y Filenia, respectivamente.
De primera entrada, es importante destacar la actuación de Oscar Salas, quien por ratos llega a robarse el show y nos hace olvidar que hay más actores en escena, su bien lograda interpretación cumple el cometido y llega más allá, este es sin duda, el personaje y la actuación que el público se llevará a la casa.
Los demás integrantes del Teatro Guadaña, logran impresionar y nos mantienen en el mundo de Catulo y su Antigua Grecia; por dicha y para alegría de esta escritora, ya que no sucede lo mismo que con algunas producciones costarricenses, que rayan en lo falso y lo forzado. Las actuaciones en este caso son fluidas, naturales y lo mejor, creíbles.
Con respecto a las transiciones de escena a escena, éstas fluyeron sin mayor problema y no permitían que el público se impacientara. En cuanto al vestuario, si bien éste fue simple, homologa a otras producciones internacionales de la misma obra y a su vez, se notó que estaba bien elaborado, cumpliendo así, el propósito del mismo.
El único punto negro, que no viene a ser culpa de los actores, es que no se brindara una restricción de edad para esta puesta en escena, pues si bien no contiene escenas inapropiadas, el argumento e historia de "El pescado indigesto" no llega a ser comprendido por una audiencia muy joven, es una fina ironía que sólo se puede comprender en una edad adulta. Los niños y niñas asistentes a la obra, podrían haberse aburrido fácilmente de no haber sido por la amena actuación de Salas, que con su tono de voz e irreverentes intervenciones logra llegar a los más pequeños. Por lo demás, me parece que Guadaña cumplió a cabalidad con "El pescado indigesto" y estoy a la espera de su próxima producción.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Si te gustó la entrada, déjanos tu comentario. Queremos saber lo que piensas de ésta tinta fresca...
P.D. Los comentarios ofensivos o con lenguaje soez serán eliminados.